NUESTRO LIDERAZGO

El llamado de Dios para nosotros germinó individualmente en cada uno antes de unir nuestras vidas en matrimonio. Nos casamos y pasaron algunos años en los cuales Dios nos daba experiencias y éramos procesados para cumplir con el propósito de Dios (aunque aun seguimos siendo moldeados por nuestro Creador).
En Julio 2015 con la inquietud que crecía en nuestros corazones, nos acercamos al presbítero de la zona para darle a conocer el sentir que Dios ponía en nosotros de abrir un campo blanco en Manor, Texas.
Con la aprobación, empezamos a tocar puerta con las iglesias de habla inglés en el área de Manor. Dos lugares inmediatamente cerraron sus puertas y decidimos que solamente íbamos a tocar una puerta más como señal delante de Dios de que si era Su voluntad que una obra se estableciera en Manor, la puerta se abriría para empezar a dar servicios.
Llegamos un domingo a la Iglesia Central de habla ingles para conocer y conversar con el pastor de ese lugar acerca de nuestro sentir en abrir una obra para los hispanos en español y de la visión misionera de nuestra organización Movimiento Misionero Mundial. Su respuesta fue que ya muchos le habían pedido el lugar para dar cultos, pero al conocernos dijo que iba orar una semana y que regresáramos al próximo domingo. Mientras tanto orábamos a Dios y rogábamos por Su voluntad en nuestras vidas.
Al regresar el próximo domingo, el pastor local nos paso a la oficina y nos pregunto que cuantos miembros éramos. Nuestra respuesta fue cinco, ya que éramos nosotros, nuestros dos hijos y un familiar. ¡Que valentía! Contesto el pastor, “pero también se que solamente Dios les ha dado ese sentir así que aquí esta la llave y el primer mes de alquiler me lo pagan después.”
Fue así que comprobamos que era Dios quien nos abría la puerta para trabajar en Su obra. Somos testigos que Dios es el que ha añadido familias juntamente con sus niños, adolescentes, y jóvenes que perseveran hasta el día de hoy en la congregación.
Y el crecimiento lo seguirá dando Dios conforme a la visión dada al Pastor Arturo de que se iban agregar personas nuevas, personas heridas para ser sanadas, pero también personas maduras espiritualmente para el avance de la obra.
¡A Dios sea la gloria! Seguimos adelante y Dios sigue abriendo puertas. En agosto de este año pudimos abrir un campo blanco en Leander, Texas. El cual también ha sido una bendición para nosotros y la iglesia en Manor.
Le invitamos que sea parte de esta gran familia en Manor y sus alrededores. Como dijo Pablo en Gálatas 3:26-28, ya no hay judío ni griego, no hay esclavo ni libre, sino que todos somos hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús.